Convivencia en igualdad: el motor que mueve el mundo

Hoy, 18 de Diciembre, Día Internacional de las Personas Migrantes y sus Familias, reivindicamos una ciudadanía inclusiva que reconozca que todas las personas tenemos los mismos derechos y que asegure que la convivencia en igualdad sea el motor de avance de la sociedad.

Diciembre de 2018

Las migraciones, tan antiguas como la humanidad misma, representan una realidad poliédrica, compleja, estable, enriquecedora y positiva. Veinte años de vida dan para obtener una visión histórica amplia y llena de matices sobre el contexto en el que viven y se desarrollan las personas inmigrantes en la CAPV.

En este sentido, y en el marco del 18D, continuamos denunciando el deterioro paulatino del Estado del Bienestar y el endurecimiento del conjunto de las políticas públicas que afectan, sobre todo, a las personas más vulnerables y criminalizan a todo un colectivo. Deseamos creer y creemos que la situación sociopolítica actual es una oportunidad para el cambio, para la construcción colectiva, para apostar por políticas que pongan en el centro a las personas y sus derechos y por ciudadanas y ciudadanos que participen en las mismas. Resulta necesario trabajar por unos municipios inclusivos, donde las personas inmigrantes y asiladas sean reconocidas como ciudadanas con plenos derechos y donde la xenofobia política y social no tenga lugar.

Así las cosas, trasladamos a la sociedad en general nuestras exigencias y propuestas de acción:

  • Exigimos el respeto escrupuloso a los Derechos Humanos fundamentales y el reconocimiento de la diversidad como un aporte a la sociedad que, además de generar riqueza, promueve la convivencia en igualdad.
  • Exigimos la derogación de la Ley de Extranjería con la que se continúa legitimando la discriminación hacia una parte de la ciudadanía, categorizando, atentando contra la cohesión social y criminalizando a las personas por su situación administrativa o de vulnerabilidad social.
  • Reclamamos unas políticas de migración y asilo inclusivas que pongan en el centro a las personas y sus derechos. Asimismo, exigimos que se faciliten vías de acceso seguras a las fronteras y que se cumplan los compromisos de acogida integral asumidos en Europa.
  • Exigimos la retirada de la Ley Orgánica de Protección de la Seguridad Ciudadana, conocida como Ley Mordaza, por constituir un intolerable intento de cercenar derechos civiles y libertades públicas. Por un lado, vulnera el derecho a la tutela judicial efectiva y el derecho de asilo legitimando las llamadas “devoluciones en caliente”.
  • Reivindicamos un Estado del Bienestar que reconozca todos los derechos para todas las personas. Es a través de la protección social como se garantiza que las personas puedan contar con una vida más digna y resulta imprescindible que el sistema de protección social de Euskadi esté garantizado sin cuestionamientos. En un contexto social caracterizado por la diversidad, exigimos a las instituciones vascas que generen unas políticas públicas inclusivas que den respuesta a las necesidades de todas las personas y promuevan una convivencia en paz e igualdad.
  • Denunciamos los discursos políticos y mediáticos que refuerzan estereotipos negativos y prejuicios sobre las personas migrantes y las actitudes que promueven el odio. Así mismo, apelamos a la responsabilidad social de los medios de comunicación para que se difundan mensajes basados en el rigor informativo.
  • Exigimos un acceso universal a la salud para que todas las personas puedan recibir atención médica gratuita y de calidad. Teniendo en cuenta las dificultades de muchas personas para acceder al padrón, pedimos la supresión del requisito del Decreto 114/2012 de la CAPV que exige un año de empadronamiento para quien quiera solicitar la tarjeta sanitaria.
  • Reivindicamos el derecho a disponer de una vivienda digna, adecuada y accesible. Es necesario elaborar y desarrollar una estrategia vasca de atención a las personas sin hogar global, implicando a los diferentes sistemas públicos, e integral, prestando atención a la prevención, a la asistencia y a la inclusión.
  • Reconocimiento de derechos a menores y jóvenes migrantes no acompañados, poniendo el foco en su condición de menores y priorizando su proyecto juvenil de incorporación social como un elemento integrador.
  • Gestión de la inmigración desde la equidad de género con la que se ponga en valor la igualdad de oportunidades, derechos y obligaciones para hombres y mujeres, favoreciendo así su desarrollo social, laboral, personal y familiar.
  • Reconocimiento del papel del tejido asociativo como agente social e interlocutor político clave en la construcción de una sociedad justa e igualitaria. Es necesario desarrollar la Ley 6/2016 del Tercer Sector Social de Euskadi: su estrategia de promoción y la puesta en marcha del Observatorio Vasco del TSS.

En definitiva, hablar de convivencia en igualdad es hablar de la mejor sociedad que pudiéramos imaginar, es el horizonte al que, quienes formamos Harresiak Apurtuz, miramos cada día. Desde la Coordinadora apostamos por una sociedad abierta, plural y centrada en las personas, donde la mejora de la calidad de vida y el aumento de cuotas de mayor justicia e igualdad social sean los objetivos prioritarios.

HARRESIAK APURTUZ

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